Son muchos quienes encuentran contenido el bien del hombre en la felicidad, y no son menos quienes estudian la exposición que hace al respecto el Estagirita, en especial en la Ética Nicomáquea. Desde John Lloyd Ackrill a Amélie Oksenberg Rorty, pasando por Sarah Broadie y John M. Cooper, son un sinfín los autores que se aproximan a la teoría aristotélica, que arranca de una concepción teleológica del obrar humano en la cual se reflexiona acerca de cuál puede ser la mejor forma de vida, la más humana pero la más admirable, aquella que posea el bien mayor.

Sobre la felicidad existen una plétora de consideraciones, algunas, ya veremos, de las más dispares. El Estagirita no la encuentra en aquellos bienes concretos que se juzgan necesarios, según las diferentes opiniones, para ser felices, sino en una realidad por la cual el hombre se distingue del resto de los seres vivos: la razón. Es decir, lo propio y lo que le corresponde al ser humano, por su estatuto ontológico, es la vida racional, la virtud – dianoética y moral –, que permite armar la existencia con unidad y sentido. Ya que lo propio del sujeto humano es la vida racional la actividad más sublime será la contemplación de la verdad y de las cosas bellas y divinas. Leer el resto de esta entrada »

La obra de Tolkien sigue un esquema teológico que inaugura el Silmarillion con el enunciado de la Creación en el Ainulindalë y en el Valanquenta. Se describe una Edad de oro en la que los dioses conviven con los elfos y con los humanos. Sin embargo, del mismo modo que en el relato bíblico, el hombre transgrede la voluntad divina causándose la ruptura de la Alianza establecida. Los mitos y los relatos que nos presenta el Silmarillion presentan la Caída y la entrada del mal, cuya lucha con el bien será un punto capital de la narración contenida en El Señor de los Anillos. Leer el resto de esta entrada »

 

Maltratar el cuerpo’ es un interesante artículo de Enric Vila que invita a una serena reflexión. Con frecuencia se presenta la justificación “es mi cuerpo y puedo hacer lo que quiera con él” en quien se realiza un tatuaje, un piercing o una intervención quirúrgica por una simple cuestión estética. Sin embargo, aquel cuerpo que cada sujeto llama suyo, que se presenta como una realidad constitutiva de su entidad personal, no se posee del mismo modo que los zapatos que se llevan puestos. El cuerpo es una realidad intrínseca que forma parte del propio ser. Ese cuerpo soy yo. Leer el resto de esta entrada »

Hoy se presenta en la librería Claret de Barcelona el libro de Jesús Bastante, “Y resucité de entre los muertos”, del que hablé hace unos días en Opus Prima. Para quien no lo sepa, a modo de diario íntimo, el propio Jesucristo retrata los instantes posteriores a su resurrección desde la salida del sepulcro. El autor, a quien no le tiembla el pulso a la hora de ponerse en la piel del Mesías y de “inventarse” el misterio de la resurrección, nos revela que “no se trata de un trabajo de teología, ni de un estudio sesudo acerca de la Resurrección… Es, ni más ni menos que una novela”. Desde luego, estamos ante un “experimento literario”, una tentativa innecesaria, que roza la herejía.

En la mesa de presentación, el señor Bastante, famoso por sus constantes amonestaciones a los obispos, se encontrará arrullado por dos figuras de esas que guisan la fe a su manera: Oriol Domingo, periodista en ‘La Vanguardia’ de cuestiones religiosas, y Sor Lucía Caram, una dominica contemplativa que frecuenta los platós televisivos y que hace una muy calamitosa síntesis de una novela que considera “las memorias del resucitado”:  “Un Jesús entrañable, que siente nostalgia, ¡una profunda nostalgia!, y que sufre en su cuerpo resucitado –una paradoja curiosa-, la lucha porque ha de marchar y le “duele”, porque se llego a encontrar tan bien entre los hombres y mujeres, ¡tan a gusto en este domicilio en el que se cansaba, tenía hambre, sed, tocaba, sentía!”. Leer el resto de esta entrada »

La existencia de la persona siempre hace referencia a algo que nunca es ella misma, sino un hecho u otra persona. Es decir, o bien hace referencia a un sentido válido para ser realizado, o bien a la existencia del prójimo con quien se relaciona. Sólo entonces la persona será realmente persona, y ella será ella misma por completo sólo allí donde se vea absorbida por la entrega a un deber, allí donde se pase a sí misma por alto y se olvide de sí misma al servicio de una cosa o por amor a otra persona” (V. Frankl, “En el principio era el sentido”).

Cuando se examina al ser humano desde su dimensión ontológica y antropológica, se descubre en los sujetos incapaces de salir de ellos mismos la neurosis del hombre contemporáneo, que es la falta de sentido y, por lo general, el consecuente vacío existencial. A diferencia del animal en el hombre el instinto no es lo suficiente marcado para decir qué es lo que debe hacer en todo momento. La persona es quien gobierna su propia existencia. Sin embargo, quien es inhábil para apuntar a referencias que no sean él mismo, quien no encuentra un fin al que se dirija su actuación vital y en vistas al cual se despliega su proyecto personal, no sabrá nunca lo que ha de hacer y se limitará a desear aquello que desean los demás cuando no sean los demás quienes le indiquen, cual marioneta, qué es lo que tiene que hacer: pienso en el negocio de la industria pornográfica. Leer el resto de esta entrada »

Educación Cívica y Constitucional empieza a tomar cuerpo. ‘El País’ habla de “giro lingüístico” con respecto a su precedente, Educación para la Ciudadanía. Los gobiernos de España, antes el PSOE y ahora el PP, olvidan que el Estado no puede inmiscuirse en la educación del ser humano, que el hombre no puede cambiar a su antojo las verdades últimas sino que debe impregnarse y dejarse vivificar por ellas. Hasta que no se entienda que ningún gobierno no puede originar ni provocar ciudadanos morales sino que son las personas mismas, en cuanto sujetos morales, quienes fortalecen con su obrar una sociedad moral virtuosa, no alcanzaremos una sociedad madura y democrática. Leer el resto de esta entrada »

La reivindicación del derecho a matrimonio entre personas del mismo sexo es una causa apadrinada por determinadas ideologías políticas que no encuentran ideas ni propuestas para construir un programa serio que entusiasme. En un país, Estados Unidos, donde el socialismo, el comunismo y el Estatismo producen pánico, es sorprendente que Barak Obama emplee el término ‘Adelante’ como eslogan para las elecciones presidenciales cuando es un lema característico del comunismo utilizado por Lenin, Trotsky o Mao y, al mismo tiempo, se una en la defensa de las uniones de las personas del mismo sexo cuando dicha defensa la utilizan de bandera los partidos socialistas – Zapatero, Hollande – y comunistas. Leer el resto de esta entrada »